El SXXI y conceptos que cristalizan para siempre en su identidad.

En pleno SXXI no podemos escapar del concepto de ciudad y no hay quien pueda efectivamente vivir con conciencia en este siglo sin tener una idea de «La Ciudad». No hace referencia exclusivamente a la organización o al nivel de densidad habitacional, sino efectivamente a la constitución de ciertas capas que vinculan a la sociedad, incluso cuando intentan desvincularla. Asimismo la idea de campo, ruralidad, aislamiento, alejamiento de la trama urbana etc, no existen por sí solas sin la contraposición a la idea o el concepto de ciudad. La ruralidad no es otra cosa que la complementariedad de la urbe (más que su opuesto) en verdad no puede existir el uno sin el otro, si bien son muy diferentes, uno ofrece al otro soporte del cual no puede prescindir y viceversa. De la misma manera que la luz y la oscuridad, si no conocemos a una tampoco conoceremos a la otra o al menos verdaderamente no comprenderemos en verdad su esencia.
Cuando estudiamos la Historia de Arquitectura comenzamos generalmente enmarcando como «inicio» el momento en que podemos definir a un grupo masivo de personas como: -civilización- generalmente con un territorio más o menos delimitado, para lo cual eventualmente hay unos 10 puntos que debe cumplir contemplando diferentes aspectos que incluyen desde alfarería hasta escritura para poder ser considerada como una civilización real, y es posible que el lector se preguntará si lo mismo sucede con las ciudades. ¿Un lugar geográfico para ser considerado «Ciudad» debe cumplir con ciertos «requerimientos»? A decir verdad sí, pero mas que nada para al menos ser considerado «urbanización». De todas formas el fin de este articulo no es al momento especificar los puntos básicos de la ciudad sino poder establecer que incluso los puntos que la definen son auto-referenciales. Es decir no podemos explicar qué es hoy para nosotros el concepto de ciudad sin hacer referencia a los mismos efectos que son una consecuencia de la misma ciudad.
Por ejemplo la densidad habitacional, la consolidación de una trama urbana, la demarcación de centros comerciales donde se establece el libre intercambio entre los ciudadanos, son todos elementos que «explican» que es la ciudad (la causa de la ciudad) y son a su vez una consecuencia de ella, son causales y consecuentes, son el huevo y la gallina. En síntesis, ¿Qué vino primero la densidad habitacional o la ciudad? Son elementos que se entregan en conjunto como si fueran un combo de hamburguesa mas bebida y se explican el uno al otro sin poder prescindirse.
Ahora bien, siguiente pregunta ¿podemos explicar la idea de ruralidad sin ningún elemento que haga referencia a la ciudad? Yo creo que la respuesta es no. Si usted gentil lector no coincide lo invito a que cite brevemente la explicación de ruralidad sin una sola palabra que sea referencial en forma directa o indirecta a la idea o concepto de ciudad. Al menos creo que si podemos hacerlo no estaría jamás completo.
Como es ineludible el concepto de ciudad que ya se estableció y se consolidó en los últimos siglos a tal punto que aunque quisiéramos jamás podríamos deshacernos de éste, y por lo tanto aquí en el presente segmento realizaremos semanalmente una seguidilla de análisis que sin contemplar la posición de relevancia de la ciudad estarían 100% sesgados.
Y para finalizar dado que aún valido el escepticismo del lector sobre la relevancia y la imposibilidad que planteo de deshacernos del concepto de ciudad para básicamente «todo» le entrego como cierre de este articulo una simple reflexión de valorización por ejemplo de negocios inmobiliarios, en donde le valor del suelo se mide en relación al Retorno de Inversión que puede proporcionar y a tal efecto lo invito a reflexionar:
¿El valor del suelo es más alto o más bajo si está más cerca o más lejos de la ciudad? Bueno supongo que me dirán que depende de qué ciudad, pero en realidad la respuesta no es importante, ya que este aspecto puede estar determinado por el juego de la oferta y la demanda, más la estrategia de marketing que estemos dispuestos a utilizar y entonces así refiriéndome al concepto de ciudad puedo estar muy lejos de la ciudad y con una estrategia de marketing establezco (bien descubro la necesidad en la demanda) de alejarse de la ciudad y con este principio elevo el valor del suelo. Y viceversa dada la oferta y la demanda dentro de la ciudad entro al juego estableciendo necesidades de centralidad y acercamiento. Siempre incluso que quiera alejarme de la ciudad voy a estar haciendo referencia a ella, y puedo con una buena estrategia beneficiarme también de este concepto que me sirve por adhesión o por contraste.
La ciudad es nuestro punto de referencia inexorable.
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